
Pero por desgracia esto es imposible. Es mas, el mercado dice que para que algunos triunfen siempre tiene que haber alguien que fracase. En suma, no es posible alimentar a un tigre sin que muera una gacela.
La publicidad no es una ciencia en el sentido de un conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas, sino m谩s bien un arte en su vertiente de virtud, disposici贸n o habilidad para hacer alguna cosa.
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Cualquier clase de cliente necesita una estructura de servicios adecuada que ser谩 mas o menos grande en funci贸n de los requerimientos del cliente.
Una gran compa帽铆a necesitar谩 servicios de comunicaci贸n que deber谩 pagar por ellos. Y una peque帽a empresa deber谩 entender o asumir que no se le pueden dar los mismos servicios que a una gran corporaci贸n, pero si el mismo cuidado y atenci贸n.
Pero en uno u otro caso es imprescindible que el interlocutor sea una agencia de comunicaci贸n, es decir una empresa profesional, solvente y altamente especializada, con una estructura concebida para tal finalidad. En ning煤n caso porque una empresa, instituci贸n o asociaci贸n sea peque帽a y cuente con pocos recursos econ贸micos, puede renunciar a esta evidencia.
Los servicios de una agencia no pueden ser ni asumidos ni ofrecidos por un Free Lances o aut贸nomo de la publicidad, el cual carece de infraestructura y de continuidad en el tiempo. En cualquier momento pueden dejarnos a medias el trabajo, ya sea por motivos de sobrecarga de trabajo encargado por otras empresas o por cualquier motivo ya sea personal o por falta de cualificaci贸n. Y este riesgo no puede asumirlo por ning煤n concepto ninguna empresa, instituci贸n u organizaci贸n que se precie.
Por consiguiente, no tenga dudas al respecto, uno de los mayores errores que puede cometer un cliente es confiar un elemento tan estrat茅gico como es la publicidad a alguien que en cualquier momento puede desaparecer.

El cliente siempre lleva la raz贸n, hasta que simplemente deja de tenerla. En ocasiones (bastante excepcionales, todo hay que decirlo ) nunca la ha tenido.
Como empresa de servicios estrat茅gicos, la agencia se debe al cliente, es parte del cliente, sus intereses deben coincidir con los del cliente. Incluso debe ser capaz de anticiparse a detectar posibles necesidades del cliente que 茅ste, por desconocimiento, no percibe.
Y precisamente esta l铆nea de actuaci贸n es la que determina que la agencia de publicidad deba mostrarse especialmente firme cuando el cliente pretenda desarrollar una pol铆tica de comunicaci贸n err贸nea.
De la misma manera que un m茅dico no pretender谩 dar soluci贸n a un simple resfriado meti茅ndolo en el quir贸fano y abrirlo en canal (al menos eso es lo que nos han asegurado de forma tajante ), tampoco la agencia debe de dar la raz贸n a un cliente cuando este dirigiendo sus pasos publicitarios de una forma inadecuada o err贸nea.
Con total sinceridad, es preferible que la agencia de publicidad rescinda su colaboraci贸n con el cliente. A corto y medio plazo lo agradecer谩 la agencia; y a largo plazo, es posible que incluso el ( ex )cliente.

A la hora de acudir a una agencia de publicidad es muy frecuente que se plantee lo siguiente: 驴Elijo una agencia de publicidad cuyos honorarios est茅n por debajo de la media o por el contrario, me inclino por otra que me garantice mejor servicio a un coste superior?
Altos costes no siempre significa mejor servicio, lo cierto es que conviene equilibrar ambos aspectos. Hay que tener en cuenta que contratar los servicios de una agencia de publicidad no es como comprar sand铆as o melones. Sus implicaciones estrat茅gicas resultan bastante mas profundas. Una vez que se da el paso, volver hacia atr谩s es costoso en dinero en tiempo y desmotivaci贸n por parte del equipo humano…
Necesita tener un seguimiento, una garant铆a. Lo ideal ser铆a, incluso, que la agencia de publicidad debiera asumir un compromiso de garant铆a y financiaci贸n flexible con sus clientes, recibir parte de sus honorarios en funci贸n del 茅xito obtenido y obligarse contractualmente por ello. Y por compromiso entendemos un retorno de la inversi贸n (ROI). Que muy pocas agencias por no decir casi ninguna est谩 cualificada para demostrar este retorno de la inversi贸n, a no ser que cuente dentro de sus filas con un gabinete econ贸mico-financiero. Y sabemos que este modelo de agencia de publicidad no es lo habitual.