Tecnología
Bienvenidos a la era de los netbooks
Si en el mundo de la tecnología hubiese un premio al producto estrella, este año el ganador serían los netbooks. Estos mini portátiles han entrado de lleno en escena compitiendo salvajemente contra los dominadores del sector de computadoras: los ordenadores de escritorio y los laptops o notebooks –portátiles-. Su estrategia en esta guerra es clara: nadie puede rivalizar con ellos, en cuanto a precio y tamaño.

La cuestión es si estos ordenadores personales son complemento de los PCs tradicionales o si, por el contrario, acabarán con éstos. Los últimos datos demuestran que la irrupción del netbook, unido a la escasa demanda, ha destrozado las ventas de PCs y de portátiles lo que nos da una idea clara de lo que sucede: el netbook es un competidor más dentro del mercado de ordenadores y, posiblemente, sea el más atractivo para los usuarios.
Sus características favorecen esta visión: precio, movilidad y sencillez, o en otras palabras, son baratos, livianos y simples. La primera característica quizás sea el valor diferencial respecto a sus otros dos competidores –y más teniendo en cuenta la situación de crisis que hoy en día vivimos-, debido a que su precio ronda, normalmente, los 250 o 300 euros. La segura característica desemboca en la tercera y es que su reducido tamaño tiene como consecuencia no sólo una mayor movilidad (transportabilidad) sino también una mayor limitación en cuanto a prestaciones tecnológicas, puesto que básicamente se utilizan para navegar por Internet, leer el correo electrónico o editar textos. Si bien es cierto que hay excepciones como el NB200 de Toshiba (¿no será un laptop disfrazado?) que dispone de una pantalla de 10.1 pulgadas en formato wide, procesador Intel Atom a 1.66 GHz de bajo voltaje, gráficos Intel GMA950, disco duro de 160 GB, bluetooth y, cómo no, web Cam incorporada.
Otras notas que caracterizan al netbook son que no tiene porque ser el ordenador principal -como hemos apuntado anteriormente-, ya que “naturalmente” debería cumplir un papel complementario respecto a los PCs principales; que se conecta fácilmente a otros dispositivos –llegando a convertirse en un periférico más-, etc.
En definitiva, la irrupción de esta nueva generación de ordenadores personales ha supuesto la satisfacción de las “necesidades tecnológicas básicas” de millones de usuarios pero, a su vez, ha golpeado duramente a sus competidores y a las grandes compañías reduciendo de manera considerable sus ventas y sus beneficios (Microsoft, por ejemplo, vio disminuir sus beneficios en un 11% este último año) .

