Facebook Open Graph

Fruto de la última escalada de anuncios y acontecimientos, especialmente tras F8, la conferencia de desarrolladores de Facebook, no han sido pocos los que han vaticinado la futura socialización global de la red, de mano por supuesto de la compañía de Zuckerberg. Detrás de sus últimos movimientos, muchos quieren ver la mano del diablo, esa insaciable codicia de las corporaciones que se han hecho demasiado grandes como para seguir pensando en el bien de sus usuarios/clientes, antes que en el suyo propio.

Para los que todavía no lo sepáis, Facebook ha anunciado el lanzamiento de su Open Graph, con la intención de inundar la red - blogs y publicaciones digitales, sites, páginas personales y directorios de todo tipo - de su renovado botón de “Me gusta”. Con ese botón integrado en cualquier sitio presente en internet, obtendría información muy valiosa acerca de gustos y hábitos de navegación de sus usuarios, dirigida directamente a sus servidores, donde quedaría clasificada en perfiles personales, con nombres y apellidos. La gigantesca Base de Datos que obtenga si lo consigue, le permitirá entrar definitivamente en el negocio de los target ads, con lo que se situaría en competencia directa con Google por un mercado de billones de Euros de los anunciantes.

Es evidente que Facebook ha movido ficha, y lo ha hecho para tratar de monetizar de una vez por todas su modelo de negocio. De ahí a decir que internet acabará siendo una extensión de Facebook hay un mundo. De acuerdo que han enmascarado esta maniobra en su intención de llevar un paso más allá el grado de “publicidad” que queremos que tengan nuestras vidas. Y de acuerdo que internet debe ser libre, que es el fundamento sobre el que se ha construido la red, que un bit debe ser igual a otro bit y todas esas cosas que manifiestan continuamente los gurus de la tecnología y los medios sociales. Pero también es cierto que Facebook no es una ONG, como empresa que es, tiene socios y acccionistas a los que responder y que a nadie se le olvide que están ahí para ganar dinero. Los que ven en eso la mano del mal son unos cínicos y unos hipócritas. A todos esos filántropos les diría que son más falsos que un duro de madera, y que no pueden ir por ahí con esa doble moral. Que se miren a sí mismos y ya me dirán de donde comen.

Algunos también han sostenido que Facebook parte de la siguiente premisa: la identidad principal de los usuarios en la red, residirá en Facebook, ya que la información sobre gustos y preferencias de sus usuarios irá a parar a sus servidores. Esos mismos se quejan de que Facebook debería dejar que esos datos fueran allá donde sus usuarios quisieran, Facebook, Linkedin, Myspace o cualquier otra. Sin embargo, es totalmente lícito que una empresa se quiera beneficiar en exclusiva de los frutos que obtiene de su Departamento de I + D. “Facebook se guía por su propio interés, no hace de la red un lugar mejor.” Los que sostienen ideas como esa, ignoran por completo el funcionamiento del sistema, basado en la economía de mercado. Facebook no hizo las reglas. En este caso, como en tantas otras esferas económicas, políticas y sociales, prima aquel viejo lema americano. “Don´t hate the player, hate the game” (No odies al jugador, odia el juego).

Alberto Rodríguez

Director de cuentas. Producciones Essex.