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Hoy hemos amanecido expectantes ante la reunión que nuestra ministra de cultura Ángeles González-Sinde iba a mantener con un grupo de representantes destacados del mundo online.

Era de esperar una reunión de estas características dada la repulsa de muchísimos internautas en relación al anteproyecto de ley de economía sostenible que afectará directamente a la modificación de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y también la Ley de Propiedad Intelectual.

El punto más controvertido del anteproyecto es la creación de un órgano dependiente del ministerio de cultura que sea el encargado de dictaminar el cierre de aquellas webs que considere que violan la actual ley de propiedad intelectual.

Esto contradice totalmente la ley actual por la que se decide el cierre de una web mediante un proceso judicial, y no gubernamental. Una medida que permitirá quitar la potestad a los jueces y entregársela directamente a un comité de expertos nombrados por el ministerio de cultura.


La disposición de los asistentes a la reunión era positiva y estábamos todos pendientes del desarrollo de la misma y de las conclusiones finales a las que se podía llegar.

Por lo que han contado en directo a lo largo de la mañana los asistentes a la misma mediante la lista de Twitter, la ministra llegó tarde, se hicieron la foto de rigor y comenzaron con la reunión.

Cada representante del mundo de internet expresó su disconformidad con los puntos más conflictivos de la ley y la ministra tomó la palabra; después de tranquilizar y explicar de nuevo en qué consistía la ley intentando calmar los ánimos, se excusó alegando que debía asistir a la inauguración de un museo. Media hora aproximada duró este encuentro con la ministra. Los expertos y bloggers se quedaron debatiendo entonces con el equipo del ministerio, no sin antes preguntarle con premura a la ministra si iba a seguir adelante con la disposición final. Su respuesta: el silencio y el abandono de la sala.

Dans amenazaba entonces con levantarse y abandonar también el ministerio si no se debatía y retiraba esta disposición. Algunos como Fernando Berlín se levantaban y abandonaban la reunión, con indignación debido a la postura intransigente y poco dialogante del equipo de González-Sinde.

La conversación prosiguió con un ambiente tenso en la que desde el ministerio no se mostraba ninguna voluntad de diálogo ni modificación del anteproyecto. El intento por convencer a estos representantes de la comunidad virtual finalizó cuando no dieron más opción que esperar a una nueva reunión una vez se hiciera público el reglamento que desarrollará el cierre de webs sin una orden judicial.

Habrá que esperar hasta después de Navidades para la publicación del reglamento y nuestra reacción inmediata.
Toda la comunidad online estaremos pendientes de la evolución y desarrollo de esta propuesta. Redes sociales, blogs, webs y medios de comunicación estamos unidos en una causa que nos afecta a todos. No nos quedemos callados.

Luchemos por nuestra libertad.