Manual de supervivencia digital
Formación a distancia a través de las TIC

Así como hay relaciones sentimentales que demuestran que “para el amor no hay distancia que valga”, hay recursos tecnológicos que le permiten a cualquier individuo capacitarse y trabajar sin necesidad de trasladarse.
Muchos saben que la aparición de Internet revolucionó al mundo, pero pocos saben aprovechar los beneficios de esa transformación. El espacio virtual no sólo sirve para publicitar productos, establecer contactos o divertirse: también es útil desde el punto de vista educativo ya que facilita la difusión de contenidos y, de esta forma, promueve el aprendizaje.
Aunque el término online no signifique, en español, “acercamiento”, la realidad demuestra que tener acceso a la Red es estar cerca de todo. Si bien no es posible teletransportarse a través de un ordenador, con sólo un click un usuario puede enterarse lo que ocurre, en tiempo real, en cualquier parte del planeta.
Gracias a esta maravillosa oportunidad que brinda la tecnología, como resulta evidente, millones de seres humanos pueden ampliar sus conocimientos e instruirse en todo tipo de áreas.
Si bien todavía no hemos hecho referencia al sector empresarial, no se requieren demasiadas aclaraciones para descubrir que, por medio de Internet, un empresario puede, por ejemplo, adquirir herramientas que lo ayuden a mejorar su negocio o bien brindar cursos que tengan como fin perfeccionar la tarea de sus empleados sin necesidad de precisar un espacio físico.
Ya lo anunciamos al comienzo del artículo: con el dominio de las herramientas tecnológicas la distancia deja de ser un impedimento para crecer, modernizarse y optimizar los tiempos. De este modo, los límites prácticamente dejan de existir y las posibilidades se multiplican hasta el punto de volverse infinitas.
Si usted es empresario y siempre tuvo la fantasía de conquistar mercados extranjeros, si es un pequeño emprendedor que busca acumular información sobre métodos empresariales exitosos utilizados en otros países o, simplemente, es un trabajador dispuesto a adquirir la formación necesaria para poder, el día de mañana, inaugurar su propia compañía pero no sabe o cree que no tiene los medios para cumplir esos objetivos, piérdale el miedo al ciberespacio.
Si se anima a navegar por este mundo, descubrirá que las opciones son numerosas e incluyen desde la posibilidad de realizar teleconferencias hasta la asistencia remota a cursos y reuniones empresariales. Lo importante, pues, es desprenderse de esa mentalidad tradicional que indica que, para aprender, hay que asistir a un instituto e invertir dinero: en Internet, como en la vida cotidiana, para adquirir conocimientos sólo se necesita voluntad.
Equipo de Homocreativus Expertos en Marketing Online


Andrea
Miércoles 9 Septiembre, 2009 16:33
Estoy de acuerdo con todo lo que comentan en el artículo pero personalmente creo que la recepción de información es mas eficiente cuando es a nivel presencial porque puedes conversar y compartir tus dudas y conocimientos con tus compañeros y sobre todo aprender de las dudas de los demás. Creo que para ciertas materias se puede adaptar el aprendizaje online y puede funcionar pero para otras no…. por ejemplo la medicina.