Marketing online
Las tendencias tecnológicas que vienen

La tecnología suele quedar obsoleta en unos pocos años. Los adelantos que hoy maravillan a millones de personas no serán más que recuerdos en un futuro no tan lejano. Esa es la lógica del desarrollo tecnológico (y del negocio del sector TIC): los productos que se ofrecen actualmente en el mercado ya son viejos en comparación a lo que se investiga en los laboratorios y en los departamentos de i+D de las empresas.
Aquellos emprendedores o ejecutivos con visión estratégica deben hacer un ejercicio de anticipación para prever cuáles serán las tecnologías que regirán sus entornos de trabajo en el próximo lustro. Así estarán mejor posicionados para aprovechar los recursos y sacar ventaja frente a la competencia.
Una de las tendencias que, aunque ya es una realidad, amenaza con convertirse en hegemónica en los próximos años es la computación en la nube o cloud computing. Cerca de 2 millones de compañías están aprovechando la oferta de servicios informáticos a través de Internet para utilizar aplicaciones online. De este modo, logran ahorrar dinero ya que no necesitan grandes recursos en materia de equipos para almacenar y gestionar su información.
La computación en la nube también contribuye a que el trabajo cotidiano se vuelva más dinámico: el usuario de estos servicios puede acceder a sus documentos desde cualquier ordenador, sin importar si se encuentra en su oficina o en alguna región remota del mundo.
Esta tendencia tecnológica está vinculada a lo que se conoce como Sofware como Servicio o SaaS (del inglés Software as Service). Se trata de un modelo de distribución de software en el cual la compañía de TI se encarga del mantenimiento, la operación y el soporte de los programas.
El SaaS facilita el outsourcing de tareas (por ejemplo, una empresa puede tener trabajadores freelance en otro país y compartir los contenidos mediante este tipo de soluciones) y reduce los costes de mantenimiento.
Otro concepto que promete imponerse es el Green IT o Green Computing. La concienciación sobre el cuidado del medio ambiente ha aumentado a nivel social y la protección del medio ambiente forma parte de las políticas de todas las compañías serias. Estas tecnologías verdes ayudan a hacer un uso eficiente de los recursos para minimizar el impacto ambiental.
La computación en la nube, por ejemplo, forma parte del Green IT ya que, al virtualizar las operaciones informáticas, las empresas disminuyen su consumo energético (no requieren de tanta infraestructura) y, por lo tanto, emiten menos CO2. El teletrabajo también tiene su perfil ecológico: los trabajadores no necesitan desplazarse hasta la oficina y, por lo tanto, no utilizan medios de transporte contaminantes.
El futuro de la tecnología, en definitiva, insinúa menos costes para las empresas, mayores comodidades de trabajo y actividades más sostenibles desde el punto de vista ambiental.
