tienda_virtual. Homocreativus.

Días atrás veíamos cómo el comercio electrónico logró mantener el crecimiento pese a la crisis económica. El auspicioso presente del e-commerce y sus excelentes perspectivas para el corto y largo plazo hacen que instalar una tienda online sea una decisión inteligente para cualquier empresa.

Las ventajas para el empresario son muchas. Los proyectos en Internet no suelen demandar grandes inversiones y pueden adecuarse a las necesidades de cada emprendedor. La apertura de una tienda online no escapa de esta tendencia: es posible “improvisar” un negocio virtual a través de plataformas de comercio electrónico ya probadas (como eBay, por ejemplo), sin realizar importantes desembolsos.

Una Pyme puede desarrollar, de esta forma, una página web tradicional (con información sobre su historia, novedades, datos de contacto, etc.) e incluir una sección a modo de tienda virtual que aproveche la plataforma de otro portal o compañía. De esta manera utilizará un sistema ajeno para publicar los productos y gestionar las ventas, ahorrando costes.

La opción más avanzada, en cambio, supone la instalación de una tienda virtual propia. Aquí entrará en juego el diseño del sitio, la usabilidad (el usuario tiene que encontrar los productos y servicios con facilidad) y, tal vez lo más importante, la seguridad. Esa es la principal preocupación de un usuario a la hora de concretar una compra virtual. La tienda online, por lo tanto, debe otorgar garantías al comprador con un sistema que proteja los datos privados (sobre todo los referentes a números de tarjetas de crédito o cuentas bancarias). Un solo ataque de hacking contra nuestra tienda puede suponer un grave problema de reputación o hasta legal.

Es importante que una tienda virtual ofrezca distintos medios de pago para que el internauta elija el que le resulte más conveniente. Las tarjetas de crédito, los sistemas contra-reembolso, las transferencias bancarias, los giros y los servicios como PayPal son los más usuales.

Aquel que decide montar una tienda virtual tiene que pensar por qué una persona debería realizar sus compras en Internet y no en un negocio físico. Resaltar la comodidad y la rapidez del proceso son aspectos clave que una tienda online debe tener en cuenta en sus contenidos, publicidades y campañas de marketing.

No hay que olvidar, por último, que aquello que lleva al éxito a un comercio tradicional también es importante en el caso de una tienda online. Los buenos precios, la variedad de productos, el cumplimiento de las condiciones de entrega y el servicio de posventa siguen siendo factores que no pueden descuidarse.